Finca La Ilusión
Productor: Don Federico Barrueta
Origen: San Andrés de los Gama, Temascaltepec, Edo. de México
Altura: 2100 msnm
Cosecha: 2026
Varietal: Caturra, Bourbon, Typica
Proceso: Lavado
Sobre el proceso
La fruta de la cereza de café, fueron recolectadas únicamente las más maduras cuando llegan al beneficio son pesadas y sometidas sobre agua, para retirar la materia extraña, igualmente retiran los granos que flotan. Posteriormente son puestas en un contenedor durante 12 hrs. Para estabilizar la temperatura. Se despulpa y se fermenta en un contenedor. Para desprendimiento del mucílago.
Enseguida se enjuaga por dos ocasiones. Se ponen en zarandas, una sola vez al sol y a partir del segundo día se pone a la sombra durante 15 días. Posteriormente cuando la humedad recomienda, son puestas en costal, para un reposo. Son trillados y seleccionados manualmente.
Perfil sensorial: Exótico
frutras tropicales · cítrico · caramelo
Café de perfil sensorial expresivo, con acidez media-alta de carácter cítrico, cuerpo medio y textura sedosa. En fragancia y aroma recuerda a durazno y flores, acompañados por notas de caramelo. En boca es dulce, jugoso y frutal, con recuerdos de ciruela y naranja. El final es prolongado, con notas de azúcar morena y nuez.
Tostado en Giesen W6A gas natural
Muy cerca del nevado de Toluca, a 2,100 msnm, se encuentra la finca La Ilusión, un lugar que nace, precisamente, de la ilusión de cultivar cafés únicos bajo la guía del esfuerzo continuo. Ésta fue fundada alrededor de 1978 por el papá de Federico Barrueta, el actual caficultor a cargo, quien se ha dedicado a aprender mediante la observación de su entorno.
La finca, de aproximadamente dos hectáreas, se halla en una zona de transición, por donde los vientos pasan para ir del poniente al oriente y en la cual se encuentran zarigüeyas, ardillas, conejos, aves y la gran variedad de árboles que dan sombra a los cafetales. La recolección de la cereza se lleva a cabo a mediados de marzo y termina, a más tardar, el 15 de mayo. Para ello, se cuenta con la ayuda de entre dos a cuatro recolectores y, posteriormente, con la de dos colaboradores para el proceso de realce y de cuatro a seis para la selección, durante sesenta días en promedio. Por supuesto, como muchos de los productores que ven en la experimentación una vía de aprendizaje, el equipo de Barrueta llegó a sus procesos actuales a prueba y error, en busca de sacar siempre lo mejor de los granos de café. Así, en cada temporal los procedimientos cambian entre un 30 y un 50%.
Federico Barrueta, de 52 “inviernos”, es un productor rebelde e innovador a quien, a pesar de la falta de mano de obra, los cambios climáticos o la búsqueda de un mercado que valore su trabajo, le gusta hacer lo que tenga que hacer para mejorar la cosecha en cada ciclo. Disfruta de seguir aprendiendo temas como la genética del café, su procedimiento, tostado y extracción, así como dialogar con el consumidor. En el futuro, le gustaría incrementar el banco de germoplasma de su finca y cultivar cafés que sean reconocidos internacionalmente por su calidad, porque, como él mismo dice, “nos gusta compartir nuestra pasión por el café, porque los momentos mágicos existen y éste es uno de ellos”.
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